Ciudadanos del Karso es el grupo responsable de incluir la preocupación por la conservación del karso norteño en la discusión pública del país
Por: Jessica Pérez Cámara, El Norte
Hace 16 años, un grupo de vecinos, inquietos por la propuesta del Gobierno de construir la PR-10, se dio a la tarea de recorrer los distintos lugares del trayecto. Cuenta Abel Vale, residente
del barrio Dominguito, en Arecibo, que en aquel entonces fueron muchos los grupos interesados
en la conservación de la zona y, en el recorrido, aprendieron “que el karso era mucho más que cuevas; es bosques, humedales… Y no había organización alguna que educara sobre el karso.
Había un desconocimiento general acerca del karso y hacía falta una organización que lo diera
a conocer”. Así fue que Vale, junto con un grupo de vecinos, formó lo que hoy es una activa organización sin fines de lucro fielmente dedicada a la conservación del medioambiente, en especial al karso norteño: Ciudadanos del Karso.
En el 1994, CDK comenzó una campaña masiva para dar a conocer entre los puertorriqueños
este sistema ecológico, sus beneficios y su importancia. A ello atribuyen uno de sus logros más grandes: haber insertado -y mantenido hoy día- la preocupación por la protección del karso en la discusión pública.
Desde ese momento, CDK ha jugado un papel importante en la creación de las políticas públicas que rodean el karso. En el 1999, colaboraron en la redacción de la Ley para la protección de la Fisionomía Kárstica e insistieron a través de una batalla legal durante años en la realización del
Estudio del Karso, habilitado por la legislación que disponía que el Departamento de Recursos
Naturales y Ambientales (DRNA) lo debía realizar en un plazo de dos años, pero no fue así.
En septiembre de 2008, el CDK celebró la culminación del estudio y hoy batallan por hacerlo valer. “A pesar de un acuerdo en el tribunal con el DRNA, hubo un cambio de administración a la actual que se rehúsa a reconocer la validez del estudio según determinó el tribunal”, acusa el presidente de CDK.
Y ante la posibilidad de que el gobernador Luis Fortuño firme un proyecto de ley de enmiendas
para la ley vigente que permitiría reclasificar las potestades de la Junta de Planificación (JP) y del DRNA en la toma de decisiones a la hora de otorgar permisos de construcción en las regiones kársticas -que se quedó en el tintero en la pasada sesión ordinaria y que muchos ambientalistas y CDK han catalogado como “peligroso”, CDK se mantiene buscando su protección. “Queremos
hacer todo lo posible para garantizar la protección del karso y que toda actividad de desarrollo vaya en armonía con su conservación”, expresa por su parte el científico ambiental Luis Jorge Rivera Herrera quien funge como asesor de CDK.
Vale, mientras, no estima que sea necesario enmendar la ley. Por ello, aunque la organización
que dirige participó en la redacción del proyecto original, no considera que los deban incluir en la redacción de las enmiendas, pero sí en un proceso participativo de vistas públicas y que se considere al CDK como un organismo interesado con el sistema natural, según expresa en entrevista con El Norte. “No es que la ley actual no proteja al karso, como ha dicho el Gobernador, es que se han aprobado de 135 a 139 proyectos.
Quien aprueba eso ignorando la ley es la JP”, sentencia y lamenta que se use “esa excusa como argumento para hacer el gasoducto y la autopista (PR-22 de Hatillo a Aguadilla atravesando el karso y, por ello, motivo de rechazo por planificadores y líderes políticos y ambientales)”.
No sólo los esfuerzos se han centrado en batallar con la Legislatura local para hacer valer las leyes ambientales. También CDK logró llevar el tema a través de los ex comisionados residentes en Washington, Carlos Romero Barceló y Aníbal Acevedo al Congreso de los Estados Unidos. “El Congreso no tomó una decisión, pero nada más presentarlo logró que el Servicio Forestal se interesara y logramos una serie de fondos que permitieron la adquisición de más de dos mil cuerdas mediante el programa de Legado Forestal”, explica sobre uno de los proyectos de CDK que se centra en la adquisición de los terrenos para conservación.
Además, CDK administra la reserva natural Mata de Plátano en Arecibo para el uso y beneficio de estudiantes y científicos así como la finca El Tallonal, que utilizan, entre otras cosas, para el proyecto de reinserción del sapo concho del norte -casi extinto- al hábitat que pertenece, entre otros proyectos. “Nuestro compromiso, si uno fuera a juzgar, ha sido inquebrantable; se ha logrado mantener una organización que no recibe fondos del Gobierno de ninguna forma, si miras nuestros logros”, dice y expone que no hay una manera formal de hacerse miembro y que a CDK
pertenecen desde empresarios, amas de casa, científicos y cualquier persona comprometida con el ambiente.
Si interesa colaborar con CDK, puede llamar al (787) 755-0410, entrar en el portal www.cdk-pr.org o unisrse al grupo Ciudadanos del Karso (CDK) en Facebook.
Fuente: Ciudadanos del Karso
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